Punto Limite: Cero
Narra las correrías de un
conductor de coches, que tiene que llevar un Dodge del 70 de Colorado a Frisco
en un tiempo récord. Como sin duda violará todas las leyes de tráfico conocidas
y por conocer, Kowalski, que así se llama nuestro protagonista, tendrá que
esquivar todos los posibles obstáculos que encuentre, sobre todo, un montón de
policías que tendrán como único objetivo el atraparle. Pero Kowalski tiene un
amigo en las ondas, un locutor de radio ciego, que le guiará gracias a que
escucha la frecuencia de la policía.
La película responde a la moda de
principios de los 70 de realizar films en las que las persecuciones
automovilísticas estaban a la orden del día. Recordemos que es el año de
‘Contra el imperio de la droga’, y que tres años antes, ‘Bullit’ con Steve McQueen
al frente, hizo saltar la liebre. En ‘Punto límite: Cero’ la
mayor parte de la acción transcurre con un coche en pantalla, siendo perseguido
por más coches o motos. Dichas escenas, sin ser un prodigio, están muy bien
filmadas y verlas hoy día, cuando las persecuciones necesitan de dos millones
de plano por segundo, es toda una experiencia. Los paisajes del estado de
Nevada son maravillosamente fotografiados, y en cierta medida son un personaje
más de la película, acompañantes de un solitario con una única misión entre
ceja y ceja.
Es una pelicula amena, de culto diria yo y que hay que ver
antes o despues, ha sido tomada como referencia por grandes directores como
Tarantino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario